Semana Mundial de la Lactancia Materna: amamantar y trabajar

Estamos de enhorabuena porque del 1 al 7 de Agosto se celebra en 170 países la Semana Mundial de la Lactancia Materna (SMLM) , que es una iniciativa impulsada por la Alianza Mundial Pro Lactancia Materna (WABA– World Alliance for Breastfeeding Action), coalición mundial dedicada a la protección, promoción y apoyo a la lactancia en todo el mundo, fundamentada en la Declaración de Innocenti e impulsada por la OMS y UNICEF desde 1992 como parte de su Estrategia Mundial para la Alimentación del Lactante y del Niño Pequeño.

Cada año se elige un tema en torno a la lactancia para poner de relieve, y en esta ocasión WABA ha querido destacar  a las  trabajadoras que son madres lactantes, siendo su lema: “Amamantar y trabajar: ¡Logremos que sea posible!”.

Los objetivos que en esta SMLM 2015 se nos proponen son:

  1. Unir los esfuerzos multidimensionales de todos los sectores para facilitar que las mujeres puedan trabajar y amamantar en el mismo lugar.
  2. Desarrollar acciones por parte de los empleadores/as que sean amigos de las familias, bebés y madres, y que apoyen activamente a las madres trabajadoras para que continúen amamantando.
  3. Informar sobre los últimos avances en la tutela y protección de los derechos de la maternidad en todo el mundo y crear conciencia sobre la necesidad de fortalecer las legislaciones nacionales y su aplicación.
  4. Compartir, facilitar y fortalecer las prácticas de las mujeres que trabajan en los sectores informales.
  5. Comprometer y trabajar con grupos específicos como por ejemplo sindicatos, grupos de mujeres y de jóvenes o cooperativas, para proteger los derechos de la lactancia materna de las mujeres en sus lugares de trabajo.

La elección ha sido un gran acierto sin duda, los derechos de las madres trabajadoras están de relevancia actual.

Es un hecho que cada vez son más las mujeres que eligen la lactancia materna como forma de alimentación de sus hijos, y por lo tanto cada vez  más las que tienen que afrontar el desafío de la reincorporación laboral mientras siguen amamantando a sus bebés.

 

Además en estos días tanto la OMS como la Organización Internacional del Trabajo (OIT) se han hecho eco de este asunto con declaraciones institucionales.

La OMS ha pedido formalmente a los gobiernos bajas maternales de al menos 4 meses (puestos a pedir y a ser realistas podrían haber solicitado al menos los 6 meses que ellos mismos recomiendan como lo ideal para que la lactancia materna sea exclusiva), a las empresas que proporcionen un sitio protegido para que las madres puedan sacarse la leche en el trabajo (los cuartos de baño no son un buen sitio, aunque desafortunadamente sean el más frecuente lugar de extracción en horario laboral),  más programas para prevenir la discriminación contra las mujeres y madres trabajadoras (sigue estando socialmente poco aceptado que una mujer aplace su vida laboral para criar a sus hijos, la conciliación real sigue siendo una utopía, y el tiempo de extracción debería estar fuera del tiempo de comida o de descanso de la trabajadora), y también recomiendan facilitar el trabajo a tiempo parcial, el teletrabajo o instalar guarderías en las propias empresas.

Por otro lado, el Director General de la OIT  Guy Ryder, en recientes declaraciones señala: “Garantizar una protección adecuada de la maternidad y conceder a las madres el tiempo y el espacio necesarios en el lugar de trabajo para poder amamantar no es sólo lo que corresponde hacer, sino que también es una medida que se justifica desde el punto de vista económico”

Es muy importante que por fin se empiece  a reconocer que la protección de lactancia es una inversión de ahorro en costes macroeconómicos, porque previene enfermedades (la OIT reconoce formalmente que a las empresas les interesa, porque hace que la trabajadora se ausente menos puesto que sus hijos enferman menos), mejora la supervivencia y los beneficios son a corto y largo plazo para el bebé y su madre.  No hay que dejar de tener en cuenta además, que todas las ventajas de la leche materna son extrapolables a la población general,  en términos de Salud Pública hablando.

Sin duda, si todo fuera un poco más sencillo, las mujeres tendríamos más hijos, amamantaríamos más y por mucho más tiempo, lo que redundaría en beneficio comunitario.

La maternidad en sí misma es un reto, pero la reincorporación al trabajo de la mujer tras ser madre lo es más aún.

Intentar mantener la lactancia trabajando fuera de casa, exige un esfuerzo personal de las madres que en estos momentos en la mayoría de las ocasiones sólo está sostenido por su propio empeño y su entorno familiar.

La tarea no es nada fácil, y muchas veces es una lucha solitaria de las mujeres, no siempre reconocida y en general poco apoyada por jefes y compañeros de trabajo.

En la parte que nos corresponde las mujeres trabajadoras estamos dispuestas, ponemos nuestras energías y nuestra determinación  en que amamantar y trabajar sea posible, ahora la pelota está en el terreno de los legisladores, son ellos los que tienen que garantizar nuestra protección y la de nuestros hijos, porque como sociedad todos pagamos el precio de que los bebés no puedan seguir recibiendo leche materna tras las muy escasas bajas de maternidad.

 

Ese es el objetivo a cumplir y debería ser el verdadero lema en el que centrarse: Gobiernos garanticen que amamantar y trabajar sea un derecho de verdad, que ya nos ocupamos las madres de hacerlo posible.

 

Otras entradas de interés

The following two tabs change content below.
Carmen Barquero Moreno

Carmen Barquero Moreno

Carmen Barquero Moreno

Latest posts by Carmen Barquero Moreno (see all)

Carmen Barquero Moreno

Author: Carmen Barquero Moreno

publica esta entrada

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies.